El teléfono de su consulta, atendido. Los pacientes con cita y la agenda al día.
Contesta al primer tono lo que su mostrador no puede coger: al paciente que quiere mover la revisión del jueves, al que pregunta si tiene que venir en ayunas y al que llama a las diez de la noche. Da la cita sobre su agenda de verdad, con la duración de cada servicio, y no ofrece un hueco que no exista.
Lo que ha pasado al teléfono
Consulta de ejemplo · 3 profesionales
Los datos de salud se guardan cifrados en la ficha del paciente. El agente no los ve y ningún modelo los recibe.
Un día al teléfono
Cuatro llamadas que hoy se le quedan a medias
El mostrador de una consulta atiende a quien tiene delante y al teléfono a la vez, y el teléfono siempre pierde. Estas cuatro entran todos los días.
Le duele y no puede esperar
El paciente llama con dolor y quiere entrar hoy. El agente mira los huecos reales del profesional que le corresponde y, si no queda ninguno, abre un aviso urgente con responsable y plazo. Lo que no debe hacer lo escribe usted en sus instrucciones: «no das consejo médico» es una línea de texto, y ahí se decide también cuándo esa llamada tiene que pasar a una persona.
Mover la revisión del jueves
Cambiar una cita por teléfono le cuesta al mostrador tres minutos y una interrupción. El agente reconoce al paciente por su número, le lee la cita que tiene y le ofrece dos horas que existen, con la duración del servicio respetada. Los recordatorios de la cita vieja se anulan y los nuevos se preparan solos.
Las preguntas de siempre
Horarios, precios, dónde aparcar, si hay que venir en ayunas, qué traer el primer día. Eso lo contesta con lo que usted le haya escrito, y lo que prefiera que no cuente se queda marcado como contenido que no se anuncia: el agente lo tiene delante y no lo saca.
Una baja a las ocho de la tarde
El paciente anula desde el enlace del recordatorio, sin hablar con nadie y sin que suene el teléfono. El hueco vuelve a la agenda esa misma noche y el siguiente que llame ya se lo puede llevar.
Qué cambia
Cuatro cosas cambian desde la primera llamada
En la llamada, en lo que usted ve luego en el panel, en lo que decide al configurarlo y en lo que le exige la ley.
En la llamada
Reconoce al paciente por su número y le llama por su nombre. Da, cambia y anula citas sobre la agenda real, respeta la duración de cada servicio y no ofrece un hueco que no exista. Pregunta una cosa por turno, dice los teléfonos cifra a cifra y, si le hablan encima, se calla y escucha. Cuando le piden una persona, pasa la llamada a quien esté aceptando llamadas en ese momento.
En el panel
Cada llamada queda transcrita turno a turno, con lo que el agente consultó, lo que tardó en contestar y si le interrumpieron. La agenda tiene una columna por profesional y el fuera de horario marcado, donde su equipo sí puede citar y el agente nunca ofrece. Las fichas se crean solas con su número de historia, y cuando dos parecen la misma persona el panel avisa para fusionarlas dato a dato.
Al configurarlo
El agente se ensaya antes de publicarlo, y el panel enseña la lista de lo que le falta para poder atender llamadas de verdad. La voz puede ser la de su recepción, clonada con diez o doce segundos de grabación y con su consentimiento expreso. Por cada dato que llega de un sistema suyo usted decide qué hace el agente con él: lo dice, lo dice solo si se lo piden, confirma las cuatro últimas cifras, lo usa para identificar o no sale nunca.
Lo que exige la ley
Una locución avisa al descolgar de que atiende una inteligencia artificial y no se puede quitar. Grabar viene apagado, y no se empieza a grabar si ese aviso no ha sonado. Usted elige cuánto se guardan las transcripciones, entre siete días y tres años. Hay cinco perfiles de acceso, quien solo consulta ve los datos sensibles tapados y cada escucha de una grabación queda anotada.
Agenda del martes
Dra. Ana López · Odontología general
Lo que su equipo bloquea deja de existir para el agente. Fuera de horario puede citar usted, pero él no ofrece esa hora ni aunque se la pidan.
Una llamada de ejemplo
Un cambio de cita, de principio a fin
Esto es lo que oye un paciente por el auricular y lo que aparece en el panel cuando cuelga.
Buenos días, ha llamado usted a la consulta. Le atiende un asistente automático: se lo digo porque la ley europea de inteligencia artificial obliga a avisarle. ¿En qué puedo ayudarle?
Buenos días. Llamaba para cambiar la revisión que tengo el jueves, que me ha salido un viaje.
Claro. Llama usted desde el teléfono de Lucía Martín, número de historia 3, con revisión el jueves 18 a las nueve y media con la doctora López. ¿Es esa cita?
Esa misma.
Le puedo dar el martes 23 a las diez o el miércoles 24 a las cinco y cuarto de la tarde, las dos con la doctora López. ¿Cuál le viene mejor?
El miércoles por la tarde.
Hecho: miércoles 24, a las cinco y cuarto, revisión de media hora con la doctora López. Le mando el enlace por si tuviera que anularla. ¿Le ayudo en algo más?
Lo que quedó escrito sin que nadie lo teclee:
Diálogo recreado para esta página, con nombres inventados. No es la grabación de ninguna llamada ni de ningún paciente real.
Lo que ve su equipo
El panel, con las palabras de una consulta
Pacientes, citas y número de historia. Las dos capturas son del panel tal y como se entrega.
Una columna por profesional
El agente solo ofrece lo que está libre en la columna de ese profesional. Lo que el equipo bloquea, para él deja de existir.
La ficha del paciente
Avisos clínicos, historia y escalas de valoración. Arriba se lee quién puede verlos: el propietario, el editor y el profesional vinculado.
De serie
Lo que una clínica se encuentra ya montado
Viene puesto el primer día y se ajusta a sus servicios, sus profesionales y sus horarios.
Historia clínica que no se borra
Una entrada de la historia no se edita ni se elimina. Si hay que corregirla, se escribe otra que apunta a la corregida, y las dos se quedan a la vista con su fecha y su autor.
Avisos clínicos
Alergias, medicación, antecedentes, movilidad reducida o tutor legal. Salen en rojo nada más abrir la ficha y solo los ven el propietario, el editor y el profesional vinculado.
Escalas de valoración
Cuestionarios puntuados de dolor, ansiedad o calidad de vida, con su resultado guardado en la ficha y la comparación con la visita anterior.
Nº de historia y fichas sin duplicados
La ficha se crea sola al dar la cita. La búsqueda funciona sin tildes y el panel avisa cuando dos fichas parecen la misma persona, para unirlas dato a dato.
Agenda por profesional
Día, semana y mes, una columna por médico y arrastrar para mover una cita. Los gabinetes y las cabinas se reservan aparte, como recursos, además de la agenda.
Recordatorios y ausencias
Hasta seis avisos por cita, con su texto y su hora, y un enlace para que el paciente anule él mismo mientras le quede margen. La ficha guarda el riesgo de ausencia de cada paciente.
Preguntas frecuentes
Lo que preguntan las clínicas
Cuatro respuestas para tener antes de sentarse a ver una demostración.
¿El agente puede ver la historia clínica de un paciente?
No. Los datos de salud se guardan cifrados en la ficha y no salen hacia el agente ni hacia ningún modelo de inteligencia artificial. Para dar una cita le basta con la agenda, los servicios y el teléfono de quien llama. Por cada dato que llega de un sistema suyo, usted decide si el agente lo dice, si lo dice solo cuando se lo piden, si confirma las cuatro últimas cifras, si únicamente le sirve para identificar a la persona o si no sale nunca.
¿Sabe el paciente que está hablando con una máquina?
Sí. Al descolgar oye una locución que se lo dice, en cumplimiento del reglamento europeo de inteligencia artificial. No se puede desactivar: sin ella la centralita no atiende la llamada. Si el paciente prefiere hablar con una persona, la llamada pasa a quien esté aceptando llamadas en ese momento.
¿Se graban las llamadas?
Solo si usted lo enciende, porque viene apagado. Y no se empieza a grabar mientras el aviso de grabación no haya sonado de verdad. Usted elige cuánto se conservan las transcripciones, entre siete días y tres años; las grabaciones sin plazo decidido se borran a los treinta días. Cada vez que alguien escucha una grabación queda anotado quién fue y cuándo.
¿Se conecta con el programa de gestión de la clínica?
Con cualquiera que tenga una API. No trabajamos con conectores de marca: se conecta el programa que usted tenga, y lo que cambia a menudo se consulta en vivo durante la llamada, sin guardar copia. La sincronización con Google Calendar y Microsoft 365 llegará más adelante; hoy la agenda que manda es la del panel.
Pruébelo con sus servicios y con sus horarios
Cogemos sus servicios con su duración y su precio, el horario de cada profesional y lo que quiera que conteste, y le enseñamos la llamada hecha con eso. Para la demostración no hace falta que nos mande ningún dato de pacientes.